20.11.07

EL TRANVIA DE LA LOMA




Recuerdo vagamente un viaje que hice en el tranvía de La Loma, para ir hasta la estación de Linares-Baeza, partiendo de la estación que estaba situada en lo que hoy es el Parque Vandelvira. Como nunca me pareció que cualquier tiempo pasado fuese mejor, lo recuerdo como un tren lento y cutre, de asientos con listones de madera y estrechos pasillos, en el que se pasaba un frío de muerte. Son imágenes remotas que han vuelto a mi mente mientras echaba un vistazo al programa electoral del PSOE local. En ese programa se habla, de forma muy escueta, de resucitar aquel viejo tranvía, posiblemente para unir las dos ciudades Patrimonio de la Humanidad.

En estos días se cumple un año de la puesta en marcha del tranvía de Vélez Málaga, ciudad a la que estoy muy vinculado. También el PSOE veleño apostó por este medio de transporte. Une zonas que superan, con mucho, el número de habitantes y visitantes que Úbeda y Baeza pueden tener y sin embargo arrastra, en éste primer año de vida, un déficit de un millón de euros. Gracias a la subvención municipal, el billete cuesta 1’30 euros y a pesar de eso las pérdidas son escandalosas. Todo ello sin olvidar las molestias y los retrasos sufridos en las obras de su implantación, los desvíos económicos en su presupuesto inicial y las reformas que ahora deberán ser acometidas porque el resultado ha sido una chapuza. Entre sus dos estaciones terminales sólo hay 4 kilómetros y ya arrastra unas pérdidas de un millón de euros, en sólo un año. Eso en un trayecto mucho menor que el de unir Úbeda con Baeza. El ayuntamiento de Vélez ha recurrido a la Junta de Andalucía para que le ayude a enjugar esta ruina económica y la Junta ha mirado para otro lado.

No sé si la idea del PSOE de Úbeda tiene algo de nostálgica y romántica, aunque intuyo que es el omnipresente y omnipotente Zarrías el que está detrás de todo esto. Tengo la impresión de que ahora va por ahí vendiendo tranvías, (en Sevilla acaba de empezar a funcionar), para conservar los votos de sus patrocinados de Santana-Linares, que los fabrican en la ciudad antes minera, bajo la supervisión de una empresa vasca.

Aunque dicen que nadie escarmienta en cabeza ajena, creo que nuestros munícipes deberían documentarse sobre los quebrantos económicos que está ocasionando el tranvía allí donde funciona. Si el concejal Clemente se ha convertido ya en “la plañidera del socialismo ubedí” porque nuestro ayuntamiento “está más tieso que la mojama”, que vaya preparando un hermoso pañuelo por si acaso el tranvía de La Loma llega a hacerse una realidad.

14.10.07

BOTELLON Y BOTELLIN


En la víspera del día de San Miguel, tuve la oportunidad de presenciar, por primera vez en mi pueblo, lo que era “un botellón”. Algo me habían contado y a pesar de todo tengo que confesar que quedé impresionado ante aquella multitud de jóvenes que, en la fuente del León, entre el frío y la humedad de la madrugada otoñal, calentaban sus cuerpos agarrados a un vaso de alcohol.

Días después he tenido la ocasión de hablar con algunos de aquellos jóvenes que, tomados de uno en uno, llegan incluso a parecer gente civilizada. Me contaron que “hacen botellón” porque sus exiguas economías no pueden soportar el precio de mercado de los combinados que se beben y les permite conocer a gente nueva, “socializarse” y llegado el caso hasta ligar aunque, con unas copas encima, sea muy complejo llevar la cosa más lejos. De estas dos razones sólo he llegado a entender, a medias, la primera. El botellón es una forma económica de acceder a un producto que, en los pubs, alcanza precios prohibitivos para muchos jóvenes. Lo que no comprendo es que el hecho de que les salga barato sea motivo suficiente como beber sin ton ni son, sin límite, llegando a bordear la fina línea que separa este mundo del otro.

Cada vez con mayor frecuencia, mi mujer, en su consulta o en el servicio de urgencias, recibe a estas víctimas del botellón, muchas de ellas menores de edad, algunas reincidentes, al borde o inmersos en un coma etílico. Son demasiadas las veces en las que, de madrugada, mientras los padres duermen, suena el teléfono para comunicarles que su hijo o su hija va, en una ambulancia, camino del hospital, echándole un pulso a la vida o tal vez a la muerte.

Seguramente éste es el problema más importante de los botellones pero no es el único. No es de recibo que la falta de civismo y de educación invadan nuestras calles y plazas y se lleven por delante el sueño y el derecho al descanso de los vecinos de una zona. Tampoco hay derecho a que el ayuntamiento instale dos enormes contenedores y nadie eche la basura en ellos porque hay que andar 15 metros. Conozco a gente que practica el botellón. Es gente normal pero tengo la impresión de que, llegada cierta hora y al juntarse con el resto de la manada, esa gente que conozco se aborrega, se deja llevar por la masa amorfa de bebedores y bebedoras y pierde toda noción de civismo. Se mean, vomitan, colocan la música del coche “a toda pastilla” y dejan la zona como si Atila y su caballo se hubiesen reencarnado en pleno siglo XXI. Algunos de ellos conducen después.

Evidentemente yo no pertenezco a la generación del botellón, si acaso a la del botellín. A mediados de la década de los setenta también nuestras economías andaban en quiebra, seguramente muchos más quebradas que las de los jóvenes de hoy. Optábamos entonces por irnos a “la Rúa” y tomarnos un botellín, a lo sumo dos, con los ricos boquerones en vinagre que Barella nos ponía en su bar. A la noche, pero no muy de noche, nos marchábamos a los jardines del Alférez Rojas donde nos comíamos unas bolsas de pipas y muy de vez en cuando desafiábamos a la legalidad vigente bebiéndonos “una litrona” bajo el sonido de las bandas sonoras del cine de verano de la Cava.

Nunca he pensado que cualquier tiempo pasado fue mejor pero, al menos, aquellos botellines no me dejaron secuelas físicas y aligeraban mi cartera, que era la de mis padres, de una forma que se podía tolerar. Nosotros no molestábamos a nadie ya que todo era furtivo, casi ilegal y lo llevábamos en el más absoluto de los secretos. En cuanto al tema de la socialización creo que entonces funcionaba mejor que hoy. En esas salidas nocturnas “llegué a socializarme” a una rubia con la que, desde hace más de veinte años, estoy felizmente casado.

Hace ahora un año el Parlamento de Andalucía aprobaba la “ley antibotellón”. En ella se facultaba a los ayuntamientos para que pudiesen adoptar medidas tendentes a prohibir el consumo de alcohol fuera de los lugares autorizados. En la madrugada del día de San Miguel un policía local miraba a cierta distancia, como no queriendo inmiscuirse, a quienes bebían, hacían ruido y ensuciaban la vía pública junto al pilar del León. Seguramente cumplía con su misión porque nuestros políticos locales no saben por dónde “meterle mano” a la dichosa ley.

29.7.07

UN BRINDIS AL SOL

marcelinosanchez

Leo, en la edición del día 29-7-07 de Ideal Digital, la noticia de que los alcaldes de las pedanías de Ubeda, excepto San Miguel, han sido designados por elección democrática entre los vecinos censados en esas pedanías. Evidentemente no pongo en tela de juicio la legalidad de esa elección dado que se ha realizado, como mandan los cánones, por la vía del sufragio universal en el que he creído firmemente desde los tiempos de la dictadura franquista. Lo que me llama la atención es el comentario que viene a decir que los habitantes de esas pedanías no se han sentido, hasta la fecha, representados por los pedáneos anteriores. Estos fueron nombrados por don Juan Pizarro y evidentemente pertenecían a su signo político. La lógica lleva a concluir que, si estos habitantes no se sentían representados por militantes o simpatizantes del PP es porque congeniaban con el PSOE.

El PSOE local tenía muy claro que los habitantes de las pedanías simpatizaban mayoritariamente con su opción política, (el dato es fácil de cotejar con los resultados de las mesas electorales de las pasadas elecciones locales). Por este motivo y no por otro la elección de los pedáneos se ha realizado por la vía democrática. Como digo anteriormente, se trata de una vía respetable por ser democrática pero no deja de ser un brindis al sol. No creo que don Marcelino Sánchez hubiese optado por esta vía de tener la certeza de que los posibles electos le iban a hacer oposición. Por este mismo motivo don Juan Pizarro los designó personalmente. Se trataba de que los pedáneos sintonizasen con el PP.

Somos muy mayores como para que intenten "vendernos la moto". El supuesto espíritu democrático de don Marcelino Sánchez, en el caso que nos ocupa, no cuela. Salía con las cartas marcadas. Jugaba con ventaja.

10.6.07

BALANCE DE LAS ELECCIONES 2007


Los más finos analistas de los medios de comunicación locales han dado ya sus razones para justificar la vuelta al gobierno municipal de la izquierda y el descenso escandaloso del Partido Popular. Yo de política entiendo muy poco pero me basta hablar con unos y con otros para ir depurando las impresiones recogidas y tras un proceso de decantación llegar a obtener dos o tres motivos, en los que casi todo el mundo coincide, para justificar el drástico cambio que la configuración del mapa político ubetense acaba de sufrir.

Con respecto a las elecciones de 2003 el PSOE ha incrementado sus votos en 596, IU en 261 y el PA ha perdido 227 votantes, con la particularidad de que IU ha obtenido su segundo concejal, en detrimento del PA, por el exiguo margen de 6 votos. En los vaivenes que se producen dentro del juego democrático, todas esas cifras entran dentro de lo normal. Lo que resulta un fenómeno poco común es la pérdida de 1.477 votos que ha sufrido el Partido Popular con respecto a las anteriores municipales. Resulta evidente que la abstención de casi un 36% ha perjudicado a los populares. Me gusta ese dato. Sirve para desmontar esa falacia que viene a decir que la abstención siempre perjudica a la izquierda. Yo jamás lo he creído y ahora se ha demostrado que no es cierto.

El alcalde don Juan Pizarro, derrotado y abatido, se ha apresurado a salir a los medios para decir que los ubetenses no queremos las obras ni la modernización de la ciudad, sino que preferimos que se nos prometan cosas que jamás se cumplirán. Me parece un balance muy poco autocrítico y que insulta a la inteligencia de sus conciudadanos. Yo, que al ver los toros desde la barrera puedo hacer un análisis más frío y menos pasional, creo que han sido tres los motivos que han ocasionado la debacle del PP.

- El primero es el agotamiento de la lista electoral de los populares. La renovación en la misma ha sido escasísima y ha estado mal enfocada. Dos de los concejales más valorados por los ubetenses han sido condenados al ostracismo. Uno ha quedado fuera de la lista y el otro relegado a posiciones imposibles. Por el contrario ha entrado, en puestos de privilegio, gente con un historial político desconocido y de dudoso tirón electoral. Se hace imprescindible la jubilación de la vieja guardia y la confección de una candidatura integradora compuesta por algunos de los que están, por los que desde hace años realizan su particular travesía del desierto y por caras nuevas que no recuerden la debacle de 2007.

- En segundo lugar ha perjudicado al PP el excesivo protagonismo del concejal Mendieta, controvertido, polémico y en ocasiones excesivamente agresivo, que ha estado en todos los “fregaos”, (en los buenos y en los malos), dando más la sensación de ser alcalde que el simple miembro de un partido minoritario.

- Por último señalar que han sido muchos los votos perdidos en la zona de la Explanada. Un error estratégico ha sacado a la luz, cuando menos convenía, un delicado proyecto que ha puesto en pie de guerra a los vecinos de una zona que era vivero de votantes populares.

Los logros de la coalición PP-PA han quedado ahí pero la mujer del César además de ser honrada ha de parecerlo y los ciudadanos también valoran las formas. Un cero para quienes, desde la sombra, han diseñado las estrategias políticas de ambos partidos a lo largo de los últimos cuatro años.

Pizarro no volverá a ser candidato a la alcaldía y Mendieta, con mal estilo y sin guardar esas formas que son tan importantes, se ha marchado a su trabajo antes de dar el relevo a la nueva corporación. Dicen que ambos se han ido del consistorio por la puerta de atrás pero eso no debe ser motivo de preocupación. Recuerden que don Marcelino Sánchez hizo lo mismo hace cuatro años.

5.5.07

CRUZ DE GUIA CUMPLE CINCO AÑOS


Hace casi once años que apareció en Internet la primera web de una cofradía ubetense. Se la dediqué a mi hermandad de Nuestro Señor de la Oración en el Huerto y Nuestra Señora de la Esperanza por la Nochebuena de 1996. A los pocos meses, no conforme con ello, realicé una web en la que todas las cofradías de Úbeda quedaban reflejadas con su pasos, sus músicas, sus enseres, sus túnicas, sus horarios y sus iglesias. En principio se trataba de datos que no necesitaban de una constante actualización. Eran horarios de salida, templos, autores de tronos, imágenes, fotografías, marchas, etc. Algo que poder ofrecer al visitante sin necesidad de complicarme mucho la existencia. Una especie de “ciberguía cofrade”.

Un buen día, vía correo-e, recibí la propuesta de incluir en esa web alguna noticia reciente proveniente del mundo cofrade. Tal propuesta venía de Rafael Merelo Guervós, que se ofrecía a suministrarme el material. A Rafael yo lo conocía remotamente, no en vano nos separan diez años. Sabía que era un “semanasantero empedernido”, (casi patológico), aunque para mi su mejor tarjeta de visita era la de ser hijo de doña Elena Guervós, una gran señora y una excelente profesora de Física y Química de cuya sapiencia disfruté como alumno del I.N.E.M. “San Juan de la Cruz”. Con ese aval decidí aceptar la propuesta de Rafa. Nacía así la sección Cruz de Guía dentro de la web Las Cofradías de la Semana Santa de Úbeda. Cada cierto tiempo, Rafa me enviaba una noticia y una foto (que previamente había tenido que pasar por un escáner, tras varios días de espera para recogerla del estudio que se las revelaba). Yo la colocaba en la Red. No suponía esfuerzo alguno. El ritmo de aquellos envíos, poco a poco, se fue acelerando y aquella sección de noticias era cada vez más visitada por los cibercofrades ubetenses. Este incremento en el número de visitas nos fue animando. Las actualizaciones empezaron a ser casi diarias y la aparición de la fotografía digital terminó acelerando todo el proceso.

En el año 2002 fuimos conscientes de que, sin darnos cuenta, la sección de noticias había engullido al resto de la web. Decidimos invertir los términos y creamos la página CRUZ DE GUIA, en la que había una sección bajo el nombre de Las Cofradías de la Semana Santa de Úbeda. Comenzamos modestamente, con un diseño sencillo y un alojamiento gratuito pero, una vez más, las circunstancias nos obligaron a comprar un nombre de domino (cruzdeguia.org) y un alojamiento web para evitar la publicidad no deseada que los servidores gratuitos introducían en nuestro trabajo. Todo ello siempre ha corrido por cuenta de nuestros respectivos bolsillos. Creemos que tener un mecenas podría condicionar el funcionamiento de la web porque “quien paga manda”.

Poco a poco, con la complicidad de los cofrades ubetenses repartidos por todo el mundo, fuimos creciendo y decidimos que la inclusión de un foro de opinión y debate podría aportar interesantes puntos de vista a la Semana Santa de nuestra ciudad y la creación de un álbum fotográfico nos proporcionaría las distintas visiones que los fotógrafos ubetenses tienen de nuestra Semana Mayor. El tiempo nos ha dado la razón.

Hasta hace unos cinco de meses el diseño de la web se hacía en Cazorla, localidad en la que resido, pero desde enero de 2007, con la inauguración de un diseño basado en los blogs de Internet, la página puede actualizarse desde cualquier lugar del mundo y por cualquier persona autorizada. Rafa ya va haciendo sus pinitos y, en lugar de enviarme noticia y fotos, las cuelga directamente en la web. Tampoco importan mucho las distancias. No las hay en este mundo virtual. La globalización ha hecho que podamos ofrecer noticias e imágenes a las pocas horas, incluso a los pocos minutos, de terminar un acto, desde el lugar del mundo en el que nos encontremos. Que yo recuerde, solemos actualizar desde Málaga, Granada, Cazorla y Úbeda. Yo, incluso, he llegado a actualizar la página desde Paris y Madrid. Sólo necesitamos una conexión a Internet y un ordenador. El movernos por la Telaraña Global nos asegura la inmediatez cosa que no poseen ni la radio, ni la televisión y mucho menos la prensa escrita. Cruz de Guía es referencia para estos medios que, no estando especializados en temas cofrades, recurren a nosotros, (los más profesionales nos citan), para no errar en la información.

Esta bola de nieve en la que se ha convertido nuestra página nos ha puesto en la tesitura de tener que buscar colaboración. Cada vez son más numerosos los actos que las cofradías organizan y, cerca de la Semana de Pasión, muchos suelen coincidir en día e incluso en hora. Desde hace unos meses, contamos con una escasa red de colaboradores con los que, vía correo-e, “mantenemos reuniones” en las que nos distribuimos el trabajo y programamos la asistencia a los diferentes eventos.

En un mundo en el que ya casi nada se hace por amor al arte, hay muchos que nos preguntan: “¿qué sacáis con esto?, ¿por qué lo hacéis?”. Hay incluso quienes están convencidos de que percibimos un canon por cada visita. Nada más lejos de lo real. A cuenta de nuestra web hemos recibido elogios y dolores de cabeza a partes iguales. Mucha gente, sobre todo quienes viven lejos de nuestra querida Úbeda, nos felicita por nuestro altruismo, por tenerlos informados y por servir de cordón umbilical entre ellos y una de las más ancestrales tradiciones de nuestro pueblo. Incluso, a nivel oficial, hemos tenido el reconocimiento público de la cofradía de la Sentencia, lo que nos honra.

Entre los dolores de cabeza hay que decir que los hay de diversa etiología. En particular hay dos asuntos que se nos reprochan con cierta frecuencia. Uno es el supuesto partidismo y el trato de favor que dispensamos a nuestras respectivas cofradías, (Oración en el Huerto y Sentencia), en la web. La otra cuestión viene dada por la existencia del foro. Sí, sólo por la mera existencia. Todavía existen sectores recalcitrantes en el mundo cofrade a quienes no les gusta que se opine en libertad. No les molesta que se les halague cuando aciertan pero les irrita enormemente ser vapuleados cuando yerran. No voy a justificarme aquí ante estas críticas. Quienes nos conocen saben que, tanto Rafael como yo, somos dos cofrades amantes de nuestra Semana Santa y de todas las hermandades de la ciudad. Si no fuese así, no podríamos soportar el peso de este medio hobby medio trabajo. Aunque evidentemente nos podemos equivocar, intentamos ser ecuánimes y objetivos tanto a la hora de cubrir las distintas informaciones como a la de moderar los comentarios del foro. Está claro que no forma parte de nuestra manera de ser el tirar piedras contra nuestro propio tejado y algún parche hemos tenido, también, que poner. Por descontado que callamos más de lo que contamos, (aquí también funciona el “off the record”), ese es uno de los secretos del buen funcionamiento de la web.

En este mes de mayo la página, en su nueva era, cumple cinco años y está próxima a recibir el medio millón de visitas. Se dice pronto pero detrás de ese dato hay miles de horas de trabajo, restadas al ocio y a la familia, al descanso y a nuestra vida privada. María de la Esperanza, (de las Penas), Jesús en su Sentencia, (o en Gethsemaní), nos proporcionan la fe y la fuerza para seguir en el empeño. Ojalá sea por mucho tiempo.


26.4.07

DE NUEVO SANTA MARÍA.



La inoportuna lluvia caída durante la pasada Semana Santa ha conseguido que, tras muchos años de clausura, las puertas de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares se hayan abierto, para todos los ubetenses, por unas horas. Unos han recuperado su memoria histórica, recordando la visita a la capilla de Jesús, las oraciones ante Nuestra Señora de Guadalupe o la mesa petitoria que se colocaba en el claustro. Otros han observado, por primera vez, la magnitud del templo y han podido intuir lo que la iglesia era en la época de Semana Santa. Todos han coincidido en que es una inmoralidad el hurto que se nos ha hecho de una parte de nuestra historia personal o de nuestras aspiraciones como ubetenses.

Próximas las elecciones municipales, todos los partidos políticos que tienen cierta representatividad en nuestro consistorio quieren sacar tajada de este asunto. Doña Luisa Leiva lo ha mencionado en el discurrir de una de sus ya habituales escaramuzas con la Junta de Andalucía. Dicen que don Marcelino Sánchez intercedió para que la desinformada Delegación Provincial de Cultura no forrase de andamios la fachada de la iglesia durante la Semana Mayor. Parece ser que, cerca de las elecciones, quieren dar la sensación de que Santa María sigue en obras y la forma más descarada de hacerlo es llenando de andamios su fachada. Sería un poco como hacer un lifting a un enfermo terminal. También don Francisco Mendieta hablaba de Santa María en el discurrir de la fiesta del Partido Andalucista, ante un auditorio de varios miles de personas, todas forasteras y que no tenían ni idea de lo que se les estaba contando. Había que sacar el tema a cualquier precio…

De los ubetenses ya no espero nada. Su vergonzante apatía y su deplorable desidia los llevan a murmurar “por lo bajini”, a ladrar pero no a morder ni a organizarse. Tampoco espero nada de los políticos. Hace mucho tiempo que descubrí que a los políticos sólo les interesan los votos y mientras los políticos de la Junta tengan asegurados los votos de esta provincia, Jaén seguirá siendo “el culo del mundo” también en lo cultural. No hay más que echar una mirada a una obra, de características muy similares a la de Santa María, como es la de la iglesia del Salvador de Sevilla. En Sevilla, como los votos hay que disputarlos casi en una lucha cuerpo a cuerpo, la iglesia del Salvador se abrirá al culto el 2 de marzo del año que viene, tras más de cuatro años de actuaciones perfectamente planificadas y en las que se ha implicado a todas las administraciones e incluso a los ciudadanos. Aquí, más tarde que temprano, la cosa caerá por la propia inercia del tiempo pero no porque alguien haya puesto verdadero empeño en devolvernos el templo.

No voy a entrar ahora en el debate estéril de la cuantía ni de la procedencia de los fondos para realizar la obra pero sí quiero dejar claro, para desarmar a los demagogos, que desde hace muchísimos años la Iglesia Católica tiene abierta una cuenta bancaria en la que miles de fieles, (mayoritariamente a través de las cofradías), aportan mensualmente cantidades de dinero nada despreciables para que el templo pueda ser reabierto al culto.

Habría mucha otra tela que cortar. Se me ocurren debates sobre el uso que podría darse a la iglesia o sobre las responsabilidades legales de actuaciones desafortunadas, pero eso sería extenderme mucho.

No piensen que ignoro el papel del obispo en todo esto. Prefiero no tocar el tema. Un burgalés que se hace el sueco queda muy mal parado.


23.3.07

LA COMISION DE JUAN PALOMO.


Hace unos días me encontraba yo en la cocina, preparando una tortilla de coliflor, cuando, de forma repentina, empecé a percibir un repugnante hedor. Por más que acercaba la nariz a la sartén no conseguía concluir que el mal olor procedía de ella. Una rápida mirada inspectora me ayudó a localizar el foco de la infección: era en el techo, en los altavoces del hilo musical conectado a Radio Úbeda. Por ellos arrojaba basura don Marcelino Sánchez a cuenta de la última reunión de “la Comisión de Juan Palomo” que dice reactivará la antigua Academia de la Guardia Civil de Úbeda. Recordarán lo de Juan Palomo: ellos se lo guisan y ellos se lo comen.

La verdad es que no sé por dónde empezar con este tema. Hay mucha tela que cortar y mi espacio es pequeño. A ver si soy conciso…

Decía don Marcelino que la Academia se abrirá para unos 600 suboficiales y que muy pronto tendrán lugar las imprescindibles conversaciones entre los estamentos que integran esa comisión y el ayuntamiento de Úbeda al que, por cierto, han excluido de la misma. Espero que no haya sido por razones de operatividad. Hablaba el señor Sánchez con tal convencimiento de los contactos comisión-ayuntamiento que deduje estaba pensando en ganar las próximas elecciones y convertirse así en el interlocutor municipal. No sé… me parece que es correr mucho y apostar demasiado fuerte. Todo el bagaje político que le conozco es el de haberse “cargado” la Plaza de Andalucía, lo cual no debe ser suficiente como para alcanzar el honor de ostentar el cargo de alcalde de Úbeda.

Continuó hablando de recalificaciones de terrenos, de dinero, de metros cuadrados y de realizar “el truco del almendruco”, eso lo deduje yo, para que a la Dirección General de la Guardia Civil le salga todo gratis a costa de los ubetenses.

Terminé tirándome por los suelos cuando lo escuché afirmar que las instalaciones deportivas de la Academia serían utilizadas por “la ciudadanía”, que es como llaman los socialistas a los que siempre hemos conocido por ubetenses. ¿Se imaginan ustedes la estampa?: mi vecina con los nenes, la sombrilla y el bronceador entrando allí a bañarse o a mi hijo, con el balón y un grupo de amiguetes “echando un partidillo”. Lo que no dijo es si dejarán entrar fiambreras con tortillas de patatas. Eso me mosqueó un poco. A mi me gusta mucho la tortilla de patatas. Intuyo que don Marcelino Sánchez no hizo “la mili” porque desconoce la severidad de las medidas de seguridad que se aplican en un recinto militar, máxime en los tiempos que corren. Quiero intuir esto porque si pienso que ha intentado tomarnos el pelo con esa afirmación… entonces directamente me cabreo.

No pude resistir mi indignación. Apagué la radio y me puse a buscar las razones por las que don Marcelino Sánchez es miembro de una comisión de tan alto nivel en la que, como mínimo, nuestra Diputación debería estar representada por su Vicepresidente. Muchos estamos hartos de encontrarlo hasta en la sopa, en actos en los que alguien lo mete con calzador porque nadie sabe muy bien qué pinta allí. Sí, ya lo sé… quieren promocionarlo como sea de cara a las elecciones municipales pero creo que sus asesores equivocan la estrategia. Si los votantes terminan empachados de don Marcelino y de sus tomaduras de pelo, pueden sufrir una reacción alérgica, lo cual sería contraproducente para su partido.

13.2.07

¡ AGUA Y SUBVENCION !



Hace un par de meses, al concluir el acto de presentación de la Campaña de Navidad de Alciser, el presidente de esta asociación empresarial increpaba al alcalde de la ciudad, ante varios testigos. Don Bartolomé González perdía, tal vez por vez primera, los papeles en sus muchos años al frente de los empresarios de Úbeda. A pesar de sus inclinaciones políticas, muy distantes de las del equipo municipal gobernante, el Sr. González siempre se había mantenido prudente y cauto. Había optado por una cohabitación de conveniencia en la que ambas partes, ayuntamiento y Alciser, se toleraban por la cuenta que a ambos les traía. En esta ocasión estaba por medio el vil metal y ante eso a don Bartolomé González le resultó imposible guardar las formas. Seguro que estará arrepentido. Al parecer el ayuntamiento había incumplido unos compromisos económicos, adquiridos con la patronal ubedí y don Bartolomé se lo recriminó en público y de manera agria al Sr. Pizarro.

Este desgraciado incidente me llevó a reflexionar sobre la arcaica mentalidad de muchos de nuestros conciudadanos. ¡Agua y subvención! gritan alborozados los olivareros del Nissan Patrol cuando ven caer las primeras gotas de la temporada. Hay subvenciones a la pesca, a la ganadería, a las empresas y a no sé cuántas cosas más. Subvenciones, por ejemplo, que sirven para aumentar en nivel de vida de algunos compañeros míos, funcionaros de carrera, que heredaron de sus padres algún olivarillo. Este es el país del subsidio, de la subvención y de la sopa boba. Todos quieren mamar de la teta de la vaca pero esa vaca se está quedando cada vez más escuálida. A los ayuntamientos cada vez llegan menos fondos y se les aumentan las competencias. A la Unión Europea cada vez se arriman más pedigüeños y lo que un día fue una tarta de bodas ya es hoy un pastel de cumpleaños. Siguiendo con el símil pastelero, creo que dentro de poco sólo quedará un tocinillo de cielo para repartir.

No me parece bien que con mis impuestos haya que primar a los empresarios para que incrementen sus cuentas de resultados. Es cierto que las empresas son fuente de riqueza, de puestos de trabajo y de prosperidad para la ciudad y por eso los ayuntamientos deben ser meramente facilitadores de la actividad empresarial y no financiadores. En Úbeda el consistorio va a cambiar, a petición de Alciser, la normativa sobre instalación de las terrazas de los bares, también se podría revisar la distribución del alumbrado navideño para beneficiar al comercio. Todo eso me parece correcto pero lo de poner la mano es claramente un abuso.

Los empresarios y las asociaciones que los representan deben tener autonomía financiera y dejar las ayudas municipales para los parados, los mayores con pensiones ridículas, las mujeres maltratadas y los colectivos desfavorecidos, que todavía abundan en todas las ciudades. Esos son los verdaderamente necesitados y con quienes se ceba esta sociedad insolidaria y sin sentimientos. Engordar el bolsillo de los empresarios con el dinero de los ciudadanos no debe ser competencia de las administraciones públicas.

Posdata para el Director de Radio Úbeda:

Amigo Manuel: sé que Alciser tiene en la emisora de tu dirección un programa quincenal que supongo paga religiosamente. Si ves que con estas líneas me he metido en muchos charcos me lo dices y lo dejamos. No creas que estoy incrementando mi nómina de amigos con estas colaboraciones.

7.1.07

LA MATE PORQUE ERA MIA.



En la noche del miércoles, 20 de diciembre, las alarmas volvían a saltar. Como cada día, mi buzón de correo electrónico se inundaba de mensajes de alerta en los que aparecía todo lo que en Internet se publica sobre Úbeda. En esta ocasión se trataba de malas noticias: un joven había degollado a su pareja porque, una vez más, no aceptaba la ruptura de la relación entre ambos. Sentí un enorme escalofrío. El relato que, de los hechos, hacían los distintos medios digitales era espeluznante: “acabó con su vida cortándole el cuello con un cuchillo, lo que le produjo la muerte prácticamente en el acto. Su cuerpo fue encontrado en los servicios”, decía un ciberdiario.

Ana Belén González Simón sólo tenía 22 años. Acababa de empezar a vivir. Tras realizar las prácticas de administrativo en el ayuntamiento de Navas de San Juan, se había venido a la gran ciudad a buscar mejores perspectivas laborales, aunque fuese empezando por abajo, como camarera de un pub.

Muchas veces he intentado analizar las causas que originan esta terrible lacra de la violencia contra las mujeres. Me he parado a descifrar la extracción social de los asesinos, sus edades, sus circunstancias y he procurado inventar soluciones para erradicar este mal. Me ha sido imposible. Crimen tras crimen mis conclusiones se han ido desmontando. Los asesinos son gente desarraigada, con problemas de alcohol o drogas y de edad madura pero también lo son individuos perfectamente integrados, de posición económica desahogada e incluso muy jóvenes. Estoy confundido y asustado. Cualquier “macho ibérico” puede llevar dentro un juez y un verdugo capaz de aplicar la sentencia de “la maté porque era mía” o de “si no eres para mi no eres para nadie”. Estoy horrorizado y me siento impotente. Explico estas cosas a mis alumnos en el Día Internacional contra la Violencia de Género y les hago ver que todos los días del año deben ser 25 de noviembre, pero me encuentro con el muro infranqueable de la familia. Su influencia es más decisiva que la de la escuela. Constato, con más frecuencia de la deseada, cómo son las propias madres las que asignan a sus hijos un papel y a sus hijas otro diferente y cómo me tiran por tierra el trabajo y el esfuerzo de muchos días, de muchos cursos. Mientras, desde las mismas familias, no se destierre el concepto de mujer como mueble, como objeto, como posesión del varón, como ser de segunda categoría, todo estará perdido. Una paciente decía a mi mujer, en su consulta, que su difunto marido era un hombre bueno y que “sólo le pegaba lo normal”. Mientras nos sigamos lavando las manos y no erradiquemos actitudes como ésta, mientras no denunciemos la primera amenaza y la cortemos de raíz, el problema del terrorismo doméstico persistirá. Se hace imprescindible un profundo cambio de mentalidad en una parte muy significativa de nuestra sociedad. A este cambio pueden colaborar las instituciones educativas pero es primordial el papel de la familia. No veo otra salida.

Tras el execrable crimen la gente ha pedido justicia. Las leyes seguro que se aplicarán con implacable rigor, la judicatura está muy concienciada con el problema, pero jamás habrá justicia para unos padres que han perdido a su niña de 22 años de la forma más injusta, horrenda y vil en que una persona puede perder la vida.

 
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